jueves, 17 de septiembre de 2009


Miro…abstraída hacia la nada…Trato en este silencio de escucharme…mi corazón late cancinamente…sabe. Sabe que suele estar ahí, es ese lugar sin retorno… No importa, cuantas veces huya…cuantas veces me niegue, en el fondo siempre vuelve esta rigurosa verdad…de esta criatura que soy. Ver, sentir así, me deja ya en este estado … Y de la mas pura polaridad que me caracteriza, el hielo y el fuego, me consumen en un breve pestañear. Y nadie ve en mi el incendio… nadie mis cenizas…

2 comentarios:

Condevolney dijo...

Meditando, el observador y lo observado se funden y ya no hay conflicto, pero somos como bien gritan tus versos, hielo y fuego, un susurro de esperanza quema lentamente, convirtiendo nuestras almas en rescoldo de del silencio “que es el lenguaje de las cosas”y solo en el escuchamos la verdad (si la hubiera).
Como me alegra volver a tus poemas, a tu inmenso verbo, el desierto es tan grande que me he perdido por un tiempo y ya soy la vuelta de un recuerdo.

Envío brazos para abrazos sinceros y ciertos

raúl dijo...

hielo + fuego... y ser sólo agua, así, templadita? (lo decía bruce lee en el anuncio, oye, "be water my friend")