lunes, 17 de marzo de 2008

EL SILENCIO

El silencio es la explosión de la inteligencia. Silencio quiere
decir:dentro de tí, eres sólo espacio, espacio sin estrépitos. Silencio
quiere decir que has puesto a un lado todo el mobilario de la mente --
los pensamientos, los deseos, las memorias, las fantasías, los sueños --
todo lo has empujado al lado. Estás mirando la existencia directamente,
inmediatamente. Estás en contacto con la existencia sin nada entre tí y la
existencia. Eso es silencio....

El silencio se puede escuchar. Y cuando lo escuchas hay un
entendimiento inmediato. El entendimiento viene como una sombra siguiendo el
silencio.Entender las palabras y escuchar las palabras es muy simple.
Cualquiera puede hacerlo: sólo se necesita un poco de educación sobre el
lenguaje, no mucha. Pero se necesita una transformación tremenda para
escuchar al silencio y entender el silencio.El silencio tiene que surgir de
tu ser mismo.

Hay dos tipos de silencio: uno es el que cultivas, el otro es el que llega.
Tu silencio cultivado es nada más que la bulla reprimida.... Lo puedes
lograr con la práctica pero es como sentarte encima de un volcán --el cual
puede estallar en cualquier momento, por cualquiera pequeña excusa. Esto no
es verdadero silencio, sino un silencio forzado.

El silencio que se origina de tu ser mismo, que no se impone ni desde afuera
ni desde adentro pero que llega justo al contrario -- llega, surge desde
>adentro hacia las afueras, se origina del centro hacia la circunferencia....
ese es un fenómeno totalmente diferente.
El silencio que nace así, es tan grande que puede contener las
palabras,puede contener el habla. Nada puede perturbarlo, es un silencio
que notiene miedo de las palabras. Hay gente que no habla, que parece estar
en silencio. Su silencio parece estar en contra del habla -- y un silencio
que se pone en contra del hablatodavía es parte del habla. Es una ausencia:
no es una presencia.

¡La ausencia del habla no es mi silencio! El silencio es una presencia.Te
puede hablar. Te puede cantar. Tiene una energía tremenda. No esvacuo, es
una realización.

El verdadero silencio no es el silencio del cementerio, no es el silenciode
la muerte. Es el silencio de la vida, un silencio pulsando con lavida, que
al pulsar es positivo, afirmativo. Es un gozo. No es laausencia de la
preocupación. Es la presencia del éxtasis.

Uno puede escapar y lograr un cierto silencio -- pero sólo será una ausencia
>de tensión, que no es nada especial. El silencio verdadero tiene que existir
>en la plaza del mercado, en la muchedumbre, ¡en plena rumba!Cuando nada te
>distrae, cuando nada te perturba, estás centrado. Sé en el mundo, deja que
>el servir a la gente seatu meditación y luego encontrarás que llegas al
>silencio. No escapes, nobusques el silencio en el aislamiento o en lugares
solitarios. Puedesllegar al silencio, puedes ser meditativo -- dentro del
mundo.

Aprende el silencio. Con tus amigos, con tus amantes, con tu familia, devez
en cuando siéntate con ellos en silencio, sin chismear, sin hablar.Deja de
hablar y no sólo afuera -- acaba con el monólogo interior.Siéntanse y no
hagan nada, sólo siendo presencias unos para otros. Pronto encontrarán una
nueva manera de comunicar sea través del silencio.

El silencio tiene que pasar por tres puertas: Una es la más periférica:el
habla. Habla telegráficamente. Habla lo esencial. Te darás cuentaque
noventa por ciento de tu habla es inútil; sólo necesitas diez porciento.
Pero ese diez por ciento será más efectivo, más significativo.

El primer paso es hablar lo esencial, sé telegráfico. Luego el segundopaso:
piensa sólo lo esencial y te sorprenderá. Noventa y nueve porciento es algo
innecesario; sólo uno por ciento es esencial y ese uno porciento quizás,
tal vez, pero lo demás es todo estiércol de vaca sagrada.

Deja de pensar innecesariamente sobre cosas innecesarias.

Dejando de pensar lo inútil te ahorrará tanta energía que se puede tomarel
tercer paso. El tercer paso es lo más sutil: sentir sólo lo esencial.Y si
llegas a lo esencial entonces hay sólo amor. La rabia, la codicia,la
lujuria -- todas esas cosas no son esenciales. Son parásitos, te están
explotando. Cuando llegas a lo esencial sólo queda el amor. Y cuando tu
corazón es sólo amor tu puedes entrar al centro mismo del silencio.

Hay que pasar por estas tres cosas:
la parte de afuera de la mente: el hablar
la parte interior de la mente: el pensar
y la parte más interior: el sentir.Y cuando has pasado por todas; luego hay
silencio.
Y ese silencio es la puerta para encontrar lo divino.
Tanto como tu silencio crece, tu amabilidad y amor crecen; tu vida
se transforma en una danza de momento a momento, en un regocijo, en una celebración.
Osho

3 comentarios:

RAÚL dijo...

vaya, es un texto para meditarlo con calma... espiritualizante!!

Equilibrio Im-posible dijo...

Precioso..

JESUS dijo...

donde enseñan esto?, quien te enseña a encontrar el silencio que necesitas para encontrar tu reflejo?, en mi vida, toda búsqueda tiene un gran enemigo, el tiempo,el disperse en divagaciones inútiles y, contra eso aun no he aprendido a luchar.
Besos.
Encarna