domingo, 21 de diciembre de 2008









De los campasivos


¡Ay, hermanos míos! ¡Se sabe de cada uno algo de más! Y muchos se nos vuelven transparentes, mas aun así estamos muy lejos todavía de poder penetrar a través de ellos.

Es difícil vivir con hombres, porque callar es muy difícil.

Y con quien más inicuos somos no es con aquel que nos repugna, sino con quien nada en absoluto nos importa.

Si tú tienes, sin embargo, un amigo que sufre, sé para su sufrimiento un lugar de descanso, mas, por así decirlo, un lecho duro, un lecho de campaña: así es como más útil le serás.

Y si un amigo te hace mal, di: «Te perdono lo que me has hecho a mí; pero el que te hayas hecho eso a ti - ¡cómo podría yo perdonarlo!»

Así habla todo amor grande: él supera incluso el perdón y la compasión.

Debemos sujetar nuestro corazón; pues si lo dejamos ir, ¡qué pronto se nos va entonces la cabeza!



La cancion del noctámbulo


Ay de mí! ¿Dónde se ha ido el tiempo? ¿No se ha hundido en pozos profundos? El mundo duerme -

¡Ay! ¡Ay! El perro aúlla, la luna brilla. Prefiero morir, morir, a deciros lo que en este momento piensa mi corazón de medianoche.

Ya he muerto. Todo ha terminado. Araña, ¿por qué tejes tu tela a mi alrededor? ¿Quieres sangre? ¡Ay! ¡Ay!, el rocío cae, la hora llega -

- la hora en que tirito y me hielo, la hora que pregunta y pregunta y pregunta: «¿Quién tiene corazón suficiente para esto?

- ¿quién debe ser señor de la tierra? El que quiera decir: ¡así debéis correr vosotras, corrientes grandes y pequeñas!»

- la hora se acerca: oh hombre, tú hombre superior, ¡presta atención!, este discurso es para oídos delicados, para tus oídos - ¿qué dice la profunda medianoche?





2 comentarios:

RAÚL dijo...

felices fiestas gabriela, y feliz año (sin arañas, ni nada)

JESUS y ENCARNA dijo...

un abrazo muy grande y nuestros mejores deseos...
Jesús y Encarna