sábado, 30 de enero de 2010

Escucharte


Sentadita, a tu lado, te escucho, tu voz trae historias inconfundibles, trasmites paisajes, sensaciones, aromas. Sonreís, y casi escucho tu latir.    Cuanto uno aprende, si realmente “escucha” al otro, con verdadera atención. No solo las palabras, sino la cadencia, los silencios que entre ellas hay, refieren también emociones.    Diálogos gestuales.   No son anécdotas si pasan por el corazón, son parte de uno, que se comparte con el otro.  Movimientos, muecas, y hasta cambiar el respirar, dan diferente calidez.  Sale el tiempo del reloj, llega la noche, y la luna…y escuchan también tus recreados relatos, de ayer, de aquí y de allá, de otras vidas tal vez… 
Sintiendo que siempre estabas tan cerca.




3 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Saber escuchar es un don inmenso.
Casi nadie lo tiene.

Besos.

raúl dijo...

qué lindo! escuchar, embelesado, es una sensación agradibilísima.

Pepe dijo...

Escuch-Arte... Ojo: Tu boca es vieja amiga mía (siempre me dice más)...
Besos