sábado, 6 de febrero de 2010

Faro




Y cuando  vino la noche, 
no sentí temor, 
aunque estaba lejos de la orilla,
me había lanzado al mar,
porque descontado estaba 
que si era necesario, 
serías capaz  de encender el faro



4 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Eso es tener confianza.

Besos.

raúl dijo...

conjunción perfecta: imagen, texto y canción. qué grande es drexler, verdad? SOBRESALIENTE

GINEBRA dijo...

Querida Gabriela, hace tiempo que no paseo por aquí ni por ningún otro rincón de blogosfera, hoy me apetecía hacerlo y me alegró ver tus post. Tienes suerte de que siempre se encienda un faro para tí. Bonita canción la de Jack Johnson que suena en tu radio. Besos

Mely dijo...

...yo hace años descubrí que no puedo vivir en una ciudad sin mar....


...me alegro que te haya gustado el corto, besos...