viernes, 19 de febrero de 2010

fluir

 

Hacia la orilla, me acerqué,
sin demasiado esfuerzo,
sentí que era mi lugar,
naturalmente, dejé caer las redes,
nada planeado, así,
como si invitara el paisaje
y me dejé seducir…




3 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Que naturalidad y que placidez.

Besos.

GINEBRA dijo...

No me importaría estar contigo en esa orilla pescando algo, mientras charlamos de nuestras cosillas Besos

Condevolney dijo...

Libertad... dejarse seducir por ella, que bonito, que paz.
Abrazos Faroleros