viernes, 4 de febrero de 2011

Buscaba ella, otras presencias, dentro de si…
y una tarde en la playa, apareció en 
su sombra perfilada y nítida, en silencio.
La certeza la alegró, una valoración de lo imperceptible, 
sin ser más que una registro único sensorial, contraste luminoso
y brillante entre sus ojos y el mundo.

7 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Somos tantos en cada uno de nosotros verdad?

Besos.

raúl dijo...

nos alegras con tu presencia, la certera, o cualquier otra. bonita reforma!

GINEBRA dijo...

Me encantaría estar junto al mar ahora mismo, Gabriela. Espero que estés disfrutando mucho de su sonido y de las vacaciones en sí.
Puede que en estos días de reposo aparezca esa certeza que siempre se busca.
Besos

Espiritu Zen dijo...

Demasiado elocuente... gracias por tu comentario.

Me he colado en tu rinconcito y me encanta... te sigo.

Un abrazo.

DANI dijo...

Resulta curiosa la enorme capacidad que tenemos de descubrirnos cada día sin que algunos nos demos ni cuenta.

Besos por sopresa

M dijo...

Esta fotografía es terrible Gabriela. Nunca fotografies a tu sombra. En ella está lo intangible de nosotros. En ella está el alma. Y cuando se pretende tocar lo intangible, ver lo invisible, esto...suele dejar de existir.

M dijo...

Esta fotografía es terrible Gabriela. Nunca fotografies a tu sombra. En ella está lo intangible de nosotros. En ella está el alma. Y cuando se pretende tocar lo intangible, ver lo invisible, esto...suele dejar de existir.