miércoles, 11 de noviembre de 2009

candado


Ni yo lo pude creer, que de acercarme tanto,

de querer tanto abrir, ese candado…

sin darme cuenta cayó…

Y de soñado, tu palabra aclaró,

como una niña entre tus brazos,

nuevamente me encontré…

con ojos limpios de sal, y tormentas.

Piel como nueva, sin tanto frío,

con conocido dolor…

pequeñez, fragilidad.

Viejas historias sacadas del obscuro baúl…

Renacer.

Punto de inflexión

Detras de esa puerta

salir y andar

3 comentarios:

raúl dijo...

con ojos limpios de sal, y de tormentas... wow!!

GINEBRA dijo...

Candados que se caen, pues fuera candados, querida Gabriela!!!!
Me encantaron tus palabras. Besos

TORO SALVAJE dijo...

Te felicito Gabriela.
Fuera candados.
A caminar libre.

Besos.